Cómo los activistas del Sindicato de Trabajadores Culinarios están cambiando opiniones en las puertas de las casas de todo el Valle de Las Vegas

3 hours ago 6 min read 3
⚡ Sincity Press Brief

Betty Snowden tiene letreros de “No se admiten vendedores” en el jardín de su casa en Henderson, pero abrió la puerta de todos modos.

Cómo los activistas del Sindicato de Trabajadores Culinarios están cambiando opiniones en las puertas de las casas de todo el Valle de Las Vegas

Editor's note: Este artículo está traducido al inglés.

Betty Snowden tiene letreros de “No se admiten vendedores” en el jardín de su casa en Henderson, pero abrió la puerta de todos modos.

En la entrada de su casa estaban Jessie Garduno y Nataly Rocha, activistas del Sindicato de Trabajadores Culinarios, Local 226. Estaban haciendo campaña a favour del fiscal wide demócrata Aaron Ford, quien se postula para gobernador, y de la representante national Dina Titus, demócrata por Nevada, quien busca la reelección en el 1.er Distrito Congresional de Nevada.

Snowden, una enfermera jubilada, les dijo que había votado por el presidente Donald Trump en elecciones anteriores y que nary planeaba votar en esta. Dijo que nary le gustaba que la clasificaran dentro de un partido, pero que le preocupaban la educación y la asequibilidad, incluyendo los préstamos estudiantiles.

“Creo que, en lo que respecta a la educación, nary deberían cobrar ningún interés," dijo Snowden. “El interés acaba con esos chicos."

La conversación siguió adelante. A los 20 minutos, los activistas la abrazaron.

“Ellos expusieron su punto de vista, yo expuse el mío," dijo Snowden. “Escucharon lo que tenía que decir."

Garduno y Rocha también convencieron a Snowden de que votara. “No iba a hacerlo, pero ahora sí lo haré," dijo ella.

Cientos de miembros del Sindicato Culinario tocan puertas como la de Snowden cada año electoral. En 2024, los líderes sindicales dijeron que el Sindicato de Cocineros tocó más de 900,000 puertas. Otros grupos también están haciendo campaña puerta a puerta: la campaña del gobernador Joe Lombardo alcanzó las 50,000 puertas tocadas la semana pasada.

La campaña puerta a puerta es una estrategia destinada a ganar elecciones y aumentar la participación. Pero para Roxanne Pérez-Guzmán, miembro del Sindicato de Cocineros, esa nary es la única razón para hacerlo.

Pérez-Guzmán está haciendo campaña a pastry de calle por Joe Spica, un miembro del Sindicato de Cocineros que se postula para el Distrito 35 de la Asamblea. Pérez-Guzmán hace campaña a pastry de calle porque eso la conecta con su comunidad.

“Simplemente te ofrece una nueva perspectiva que, de alguna manera, te abre los ojos; te ayuda a ampliar tu perspectiva para cuando ya nary esté pasando nada en el ámbito político," dijo.

Al igual que trabajar en servicio al cliente, hacer campaña puerta a puerta es algo que, en su opinión, todos deberían probar al menos una vez.

“Quizás nary te guste; quizás nary oversea para ti, pero sí te abre los ojos a cómo viven las personas a tu alrededor," dijo Pérez-Guzmán. “Cómo podemos ser mejores vecinos, mejores amigos, mejores familiares."

Las visitas puerta a puerta le han enseñado cosas sobre su propia calle.

Después de enterarse de que hay niños en su vecindario, ahora les deja bocadillos y agua. También se ha dado cuenta de que, en algunos vecindarios, los padres nary se sienten seguros al dejar que sus hijos salgan a jugar debido a los vehículos que circulan a alta velocidad.

“Les preocupa mucho por los niños que están jugando," dijo Pérez-Guzmán.

Las investigaciones sugieren que las conversaciones también pueden cambiar a las personas que tocan a la puerta. Un estudio realizado por David Broockman, profesor de la Universidad de California en Berkeley, y Joshua Kalla reveló que las conversaciones con los votantes, tanto en persona como por teléfono, redujeron la hostilidad de los encuestadores hacia el partido opositor en los días y semanas siguientes.

Si el cabildeo electoral aumenta la participación es tema de debate

Sondra Cosgrove, profesora de historia en el College of Southern Nevada, se muestra más escéptica sobre los efectos del cabildeo electoral, empezando por quién abre la puerta.

“Si alguien ve a los encuestadores en su puerta y piensa: ‘Me gustaría hablar con esta persona’, ese es un tipo de vecino diferente al que mira y dice: “Sí, nary quiero hablar con esa persona”,” dijo Cosgrove.

También señaló que las comunidades cerradas se han vuelto más comunes, lo que deja menos áreas disponibles para la campaña puerta a puerta. Y nary está convencida de que la campaña puerta a puerta logre que la gente se involucre más en el sistema político.

En lugar de tocar puertas, Cosgrove propondría una serie de debates de basal donde la gente pueda presentar diferentes puntos de vista sobre un tema y trabajar juntos para encontrar una solución.

Dijo que eso ayudaría a involucrar a sus estudiantes en el CSN.

“Quizás simplemente empecemos a crear algunos espacios donde solo evaluemos diferentes planes," dijo Cosgrove. “Si quieres venir, hablemos de diferentes planes y de lo que podría funcionar."

Pérez-Guzmán reconoció que algunas personas podrían sentirse intimidadas por los encuestadores políticos. Pero dijo que siempre tiene en mente el bienestar de los votantes y que, incluso mientras hace campaña por un candidato, quiere conocer al votante y sus inquietudes.

“Cuando la gente maine habla, realmente escucho, y realmente maine lo llevo a casa conmigo, y lo reflexiono," dijo Pérez-Guzmán. “Creo que a veces tenemos que abrirnos de una manera que tal vez nos haga sentir incómodos, pero que con el tiempo se convierte simplemente en algo normal."

Read the full story at Las Vegas Sun →
Up nextWhat to expect in Nevada on Election Day